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Salviano de Marsella es sin duda uno de los autores cristianos más relevantes. Su obra "De gubernatione Dei" o "Sobre el gobierno de Dios", en la cual expone su ideario, se ha traducido al castellano después de casi 1600 años de su redacción original en latín.

Esta traducción va acompañada de un prólogo y un anexo redactados por José Francisco Escribano Maenza y Félix Rodrigo Mora, en los que tratan la importancia de Salviano y su obra.

Descargar prólogo AQUÍ

La descripción y el análisis de la caída del Imperio romano que realiza son de gran valía, junto a la apología de las virtudes y valores clásicos que componen lo mejor de la cultura occidental. De hecho, este texto resulta crucial a la hora de comprender con objetividad el cristianismo.

 Potlatch Ediciones acaba de sacar dicho libro, en formato bolsillo y 244 páginas, con un pvp de 14 euros. Su portada, de diseño femenino, es bien singular y original.

  El texto estudia los datos sobre demografía y natalidad, en nuestro país y en todo el mundo, mostrando que hay un desplome de los nacimientos, que en pocos años, 15 ó 20, establecerá en todo el planeta una situación de emergencia. Al hacerlo, enfatiza que España es el país más envejecido, más aún que Japón y Corea, aunque a diferencia de éstos, aquí no hay libertad para debatir el asunto, de manera que la inmensa mayoría de la población ignora no sólo su gravedad sino incluso su existencia.

  El apartado titulado "Causas estructurales de la desnatalidad", se ocupa de 14 factores causales, entre los que el más importante, a mi juicio, es la "Persecución del erotismo heterosexual". Éste es el decisivo, sin negar la importancia de los trece restantes, y sobre él hay que operar para resolver un problema que empieza a virar desde lo grave a lo aterrador.

Este texto surge de la lectura de “El feminismo ha de ser antiespecista”. Un escrito elaborado por activistas, periodistas y profesoras de universidad, todas ellas animalistas y veganas. El texto de estas antiespecistas fue una reacción a una carta que escribieron unas pastoras catalanas que han formado la Red de Ramaderas de Cataluña. Estas pastoras explicaban en su carta el porqué no comparten las ideas del antiespecismo y muestran su rechazo a que éste fuera incluido entre las proclamas del 8 de marzo. No están de acuerdo en que libertad de las mujeres exija la abolición y prohibición de la ganadería extensiva, como así afirman rotundamente las profesoras y activistas antes mencionadas. título es controvertido y algo provocador con la esperanza de que las animalistas actuales analicen lo que están promoviendo, que no es otra cosa que la extinción de ecosistemas naturales enteros. Sabemos que la definición oficial de especismo incluye sí o sí todo tipo de ganadería pero nos rebelamos ante ello. Si el especismo es tratar sin ética a los animales entonces el pastoreo no es especista.

Viernes, 31 Mayo 2019 15:31

El futuro de los pueblos europeos

La mayoría de los pueblos europeos han elegido. ¿Qué han elegido? ¿Hay o no que respetar su decisión como pueblos "soberanos"?.

La mayoría de las personas de los pueblos europeos han elegido. ¿Qué han elegido? Lamentablemente, nos guste o no, han elegido su aniquilación. Han repudiado sus raíces, su cultura y su vida, han elegido su extinción. Esa es la verdad y los hechos son los que son. Muchos se lamentan y culpan a las élites y a la inmigración. Otros alaban a las élites y a los inmigrantes. Ambos comparten un fatal destino.

La verdad es que los inmigrantes son más fuertes físicamente, más preparados a la hora de procrear y en su mayoría no repudian la vida occidental. Las élites han traído un estilo de vida que la gente ha abrazado finalmente sea como sea que lo hayan conseguido. Por tanto, tanto las élites como los inmigrantes son el futuro. La mayoría de los occidentales son más débiles y menos pragmáticos, buscan un futuro cercano para aguantar un poco más, sobrevivir un día más tratando de no desesperar. Muchos se han vendido a estas élites y a estos nuevos habitantes para tener el presente asegurado. No importa eso ya. Ahora tenemos la oportunidad, los que tenemos esperanza, de hacer algo diferente.

Potlatch Ediciones ha publicado el libro "Democracia común. La política de participación en los primeros Estados Unidos". Escrito por Dana D. Nelson, ha sido traducido del inglés por Vicente Costanza y lleva un extenso Prólogo de Estaban Vidal y mío.

Dana es una politóloga e investigadora estadounidense que analiza el periodo de la historia de EEUU anterior a la instauración de instituciones estatales, lo que tiene lugar con la Declaración de Independencia de 1776  y, sobre todo, con la Constitución de 1787. Es una época, ya estudiada por Alexis de Tocqueville en su célebre obra "La democracia en América", en la que la gente común se autogobernaba y la economía era popular, de ayuda mutua y participativa. Podría decirse que fue la Edad Dorada de los EEUU, un tiempo en que la libertad del pueblo era real. 

Jueves, 02 Mayo 2019 20:14

Traducido el libro El comú català

 

“No saber lo que ha sucedido antes de nosotros

es como ser incesantemente niños”

Cicerón

Muchas veces (por no decir siempre) es la experiencia la mejor maestra que se puede tener, mucho mejor que teorías que puedan salir de la cabeza de nadie. Quiero compartir con vosotros una historia, la mía en este contexto, porque sería interesante que intergeneracionalmente compartiéramos ciertas experiencias los que llevamos algún tiempo "metidos" en esto que os estáis embarcando algunos ahora. Y digo metidos entre comillas porque en cuanto ves que se pone la cosa chunga te sales y buscas otras alternativas como, por desgracia, suele pasar. Lamento si suena un poco paternalista, que últimamente esta (o estaba) mal visto.

El pasado 24 de octubre del 2015 fue el día de la publicación de mi libro «El común catalán. La historia de los que no salen en la historia». Lo presenté el mismo día, en la inauguración del Curso Íberos del Instituto de Estudios Íberos de Terrassa, invitado por el jefe de estudios Frederic Santaeularia (1941-2016). Mi taller llevó el título «Continuidad cultural íbera en la Edad Media catalana» y consistió en una introducción en las prácticas comunales catalanas de la Edad Media y el Antiguo Régimen y una segunda parte en la cual me preguntaba cual fue el origen de estas costumbres. En esta segunda parte los íberos toman protagonismo.

Para el historiador Gaspar Feliu, el comunal catalán, así como las prácticas comunitarias, tienen su origen en las sociedades indígenas prerromanas, como por ejemplo los íberos, vascones y aquitanos, algo común con otras organizaciones tribales o que sigan un sistema de clanes.El individualismo romano (ius utendi et abutendi) se oponía al comunalismo de estas sociedades que estaban bajo servidumbres y obligaciones colectivas, con espacios comunales al servicio de todos los miembros de la comunidad y que no se podía apropiar nadie. La romanización no va más allá de la construcción de ciudades y de su administración impuesta. Una vez el mundo urbano romano entra en crisis y empieza a desaparecer, vuelven a aparecer costumbres y formas de organizarse anteriores. De hecho, las invasiones romanas, visigodas, musulmanas y carolingias apenas intervienen en las formas de organización económica y política en el mundo rural, siendo su objetivo principal la extracción de rentas y/o la recaudación de impuestos (FELIU, 2009).

¿Porque hacemos lo que hacemos y producimos lo que producimos?

Sabemos que desde hace más de 10.000 años el pastoreo ha estado presente en el Pirineo occidental, ha sido la actividad central para permitir la vida en estas montañas. El contexto actual de la montaña aragonesa es el de una desaparición acelerada de los rebaños en extensivo, es decir, de animales que pastan, andan y viven al aire libre la mayor parte del año. En cambio, crece la ganadería industrial e intensiva, esto es, animales encerrados permanentemente y exprimidos para producir al límite que permita su biología y más allá, sin escatimar en técnicas abusivas, en fármacos, en químicos, en hormonas, en la deformación física y genética, en la pérdida dramática de rusticidad y en la reducción drástica de la esperanza de vida de cada animal.

La realidad aragonesa es la desaparición casi total de las atesanías y ganaderías pequeñas (menestrales y pegujaleros) haciéndose omnipresentes los monocultivos, las grandes industrias, las enormes distribuidoras, las macrogranjas y sus correspondientes infraestructuras de altísimo impacto ambiental.

La industria abusa de piensos y forrajes que aridifican, esquilman y agotan las tierras llanas. Provoca la mineralización del suelo matándolo y dejando la puerta abierta al desierto. Además llena de nitratos y químicos de alta toxicidad los acuíferos y ríos. Sin hablar de la salinización o la acidificación rampante.

Industria intensiva y pastoreo son como la noche y el día.

El 14 de abril sigue siendo una fecha de referencia para quienes conmemoran la instauración de la II República, al mismo tiempo que reivindican el legado político de aquella experiencia histórica. Sin embargo, cuanto más se conoce dicho periodo más rechazo suscita en la población, sobre todo en la medida en que aquel régimen se caracterizó por su extrema violencia y crueldad con el pueblo llano.[1] A pesar de esto se sigue sin entender el significado histórico del régimen republicano, especialmente en la medida en que esta experiencia es sustraída del marco histórico general del que forma parte, y es reducida a una simple lucha de poder entre diferentes grupos sociales y políticos.

En primer lugar hay que contextualizar el advenimiento de la II República en términos históricos e internacionales, lo que significa tomar como referencia los grandes procesos en los que se vio envuelto el Estado español en su desarrollo histórico. Esto nos obliga a considerar la influencia de los factores externos, situados en la arena internacional, en el cambio de la forma monárquica del Estado a la forma republicana.[2] En lo que a esto respecta no hay que perder de vista que los Estados europeos estaban inmersos desde hacía varios siglos en un proceso de modernización permanente, lo que era fruto de su mutua competición en la esfera internacional. Con modernización nos referimos a un movimiento histórico-político hacia formas de gobierno de carácter burocrático, racionalizado, centralizado e impersonal,[3] que supusieron la concentración, acumulación y centralización de una cantidad creciente de poder en manos del Estado para adaptar su esfera doméstica a los desafíos de la competición geopolítica internacional. La modernización constituye, desde esta perspectiva política e internacional, parte del proceso de construcción del Estado territorial y soberano.

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