Lunes, 13 April 2020 21:39

APORTACIÓN AL IV ENCUENTRO RI

Escrito por  Félix Rodrigo Mora
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APORTACIÓN  AL  IV ENCUENTRO  RI

Ruego su estudio

Se debe situar el IV Encuentro en el marco de una estrategia de largo alcance, para diez años, 2020-2030.

La razón es que en torno a este año se habrá culminado la mayor nocividad mundial en curso, al situarse el número de hijos por mujer en todo el planeta en, o por debajo, de los 1,3, lo que es una situación según los demógrafos sin solución (“trampa de la baja natalidad”). En realidad la tiene pero muy difícil. Sucederá, según mis cálculos, en 2029/2032, y para entonces la natalidad en nuestro país estará en 0,3/0,2 hijos por mujer, o sea en cero práctico. Todo ello si no se modifica muy profundamente la situación actual[1].

Esta, la demográfica, es la mayor nocividad en curso[2] dentro de las sociedades de la modernidad de todo el planeta pero no la única. Mi trabajo sobre las 20 nocividades estructurales inherentes es necesario hacerlo cuanto antes, pues servirá para hacer comprender que los próximos 60 años no serán como los pasados, sino lo contrario. En diez años el progresivo desmoronamiento y desintegración de los Estados ira unido a la descomposición de las comunidades populares y a la trituración del ser humano real. Porque el pueblo es el huésped y el Estado el parásito, y éste en su desarrollo está liquidando a aquél, lo que significa al mismo tiempo su desintegración.

Por tanto, una estrategia realista tiene diez años para dotarse de los instrumentos y herramientas de acción. Vamos hacia un desmoronamiento colosal multicausado de las sociedades humanas de todo el planeta, pero más en Europa. La fase de derrumbe explícito, activo, comenzará hacia esas fechas[3]. Esos diez años son de TRANSICIÓN desde la etapa de estabilidad y relativa prosperidad 1960-2020 a lo que vendrá a partir de 2030, que puede durar decenios o incluso siglos, si se origina una situación de putrefacción sostenida, con una población mundial que podría llegar a ser menos del 1% de la actual a finales de este siglo.

Todo ello va a traer mucho sufrimiento, mucho, pero ha de vivirse como una muy real oportunidad de construir una nueva sociedad, un nuevo ser humano y una nueva humanidad, libres de al menos las peores lacras terribles de su existencia actual. Es un momento, por tanto, de esperanza y optimismo, sin negar la parte de dolor que tiene. Es más, sin tener esta interpretación es muy fácil hundirse personalmente en la desesperación y el pánico, lo que ya le está sucediendo a mucha gente. Eso sí, la comprensión de la nueva situación no puede hacerse de golpe. La persona media necesita 2 ó 3 años para cambiar su percepción de la sociedad y de la realidad desde su experiencia personal.

La intervención estatal con pretexto del coronavirus no tiene sentido desde el punto de vista sanitario pero si desde la situación de desintegración y caotización de las sociedades de la modernidad. Para evitarlo, los diversos Estados (que conocen dicha situación desde hace tiempo) se han ido movilizando, tomando al covid-19 como pretexto, primero China y luego el resto, siendo Japón y Corea del Sur las excepciones parciales. Desde ahora en adelante ya no habrá retirada del Estado a su situación anterior al 14 de marzo de 2020, al contrario.

¿Qué necesitamos? En líneas generales, hemos de dotarnos de 11 herramientas:

+ Una exposición creíble y razonada de las nocividades estructurales más principales, primero de 20 y luego de 100 más[4].

+ Una propuesta de sustitución de aquello (político, económico, etc.) que se está desmoronando por expresiones alternativas viables. De cada uno y del conjunto. Se trata de REFUNDAR la sociedad y REFUNDAR el individuo[5].

+  La creación desde ahora mismo de formas convivenciales territoriales de base, de fraternidades, en las que las personas puedan encontrarse, formarse, convivir, practicar la ayuda mutua y resistir combativamente a las agresiones institucionales.

+  Un sistema axiológico y moral apropiado a los tiempos que estamos viviendo.

+  Lo que se está desmoronando sobre todo es el Estado, que ahora “protege” al pueblo. Al derrumbarse, aquél arrastra consigo al pueblo, y éste, si desea sobrevivir, tiene que desligarse del Estado, y aprender a vivir por sí mismo.

+  Una revolución contra el actual Estado de la modernidad es imposible, por su fuerza colosal y por la debilidad que suscita en el pueblo y en la persona (ser nada). Pero a medida que aquél se vaya tornando disfuncional, senil y en descomposición será necesario ir creando estructuras sociales de sustitución[6].

+  Un plan de supervivencia individual, pues no es nada seguro que haya un cambio revolucionario en una fecha razonable, y aún así debemos sobrevivir como individuos.

+  La refutación de las formulaciones erróneas sobre los asuntos esenciales. Los años venideros han de ser de mucha crítica y mucha polémica, pues las ideas centrales han de quedar claras y precisas por medio del debate a menudo severo y exigente, con otras corrientes y tendencias.

+  Lo elaborado ha de ser llevado a la opinión pública, en particular a sus sectores más conscientes, por todos los procedimientos posibles. Debe ser no sólo conocido sino estudiado, dominado intelectualmente.

+  Tenemos que contribuir a formar a personas que sean capaces de difundir y exponer con conocimiento, en todas las circunstancias: conversaciones, tertulias, charlas, artículos, videos, libros, mítines, obras teatrales, etc. Eso se logra por el estudio. Se necesita un Protocolo de actuación en este asunto.

+  Hay que constituir una organización, de abajo a arriba, a partir de las formas territoriales básicas, para que la persona, perdida, desmoralizadas, pasivas y desorientada en el caos social creciente en maduración, tenga un lugar donde estar apoyada y sentirse segura. Tendrán que hacerse unos Estatutos.

Todo no puede conseguirse de golpe. Debemos operar en tres momentos estratégicos para la fase primera, 2020-2025: 1) El IV Encuentro, o de toma de posición, 2) los años 2021-2022 de realización de las tareas acordadas en el IV Encuentro, en particular de la organización de fraternidades de base, 3) 2023-2024, a finales de 2022 se ha de hacer otro Encuentro, con un balance de los dos años anteriores y unas tareas nuevas para los dos años siguientes. En 2025 Se evaluaría lo realizado y se marcarían las líneas de actuación para los próximos 5 años.

Nota 1. Al referirme a polémicas he de precisar que éstas no tendrán más meta que la revolución, que es un asunto práctico, y no la defensa o la denuncia de alguna ideología, salvo en lo que pueda confundir y desviar de la meta práctica. Dado que el objetivo final es una sociedad de la libertad, con pluralidad, en el proyecto que aquí se preconiza caben todas las ideologías, y también la ausencia de toda ideología con fin en sí misma. Solo cuenta lo experiencial ateórico. Se trata de hacer la revolución, no de imponer ésta o la otra teoría.

Nota 2. Para comprender nuestro actuar y marcar nuestra estrategia hay que considerar dos de los fundamentos básicos del proyecto que defendemos: a) el individuo es más importante que las estructuras sociales, de manera que hemos de prestar más atención a constituir individuos de calidad que a crear estructuras organizativas, que son necesarias y han de ser las mejores posible, pero que son menos importantes que el individuo, b) lo convivencial es decisivo, en todos los sentidos, relacional, de ayuda mutua, emocional, cooperativo, de modo que este asunto debe ser objeto de un cuidado enorme. Una conclusión añadida es que en los tiempos de caos social extremo que están llegando ambas cuestiones nos atraerán la simpatía de mucha gente, en cuando los expongamos con claridad, pues son decisivas.

Nota 3. El esfuerzo por aproximar a más personas a nuestras actividades tiene que ser intenso y constante. Necesitamos incorporar primero a cientos y luego a miles.

Propongo se cambie el nombre al proyecto y organización de Revolución Integral a Transformación Integral, que siendo sinónimo evita las identificaciones con la revolución francesa o la revolución rusa, soslaya el politicismo, etc. Que se cambie en los títulos y documentos, no en los textos normales en los que pueden combinarse.

¿Cuáles son nuestros lados fuertes? Uno: el tener argumentos bien desarrollados para muchos de los grandes problemas de nuestro tiempo, y poderlos desarrollar para otros que aún no los tenemos con relativa facilidad y rapidez. Dos: La atención a lo convivencial e individual, más en las condiciones por venir, como ya he dicho. Tres: en tiempo de paz y prosperidad, como los precedentes, defender una opción revolucionaria es un inconveniente, pues el sujeto medio no quiere eso, pero todo comienza a cambiar cuando el individuo observa en torno suyo que la sociedad se tambalea, se cuartea, se desmorona.

¿Nuestras negatividades? No tener, hasta ahora, una estrategia. No disponer de una forma sintética y breve de exponer nuestro ideario, de un Manifiesto que lo englobe todo y pueda leerse en un par de horas[7]. Carecer de una estructura organizativa. Las personas próximas no se empeñan en autoformarse. Eso como carencias.

Para el contexto social, los lados negativos son los que siguen. Vivir en una sociedad muerta, totalmente desmovilizada, ignorante y cobarde. Un individuo medio asombrosamente negativizado y anulado. Que 2,5 millones de jóvenes hayan escapado al extranjero, dejando un país de gente de edad. El peso del izquierdismo y el progresismo, el mayor en cualquier país europeo.

Hoy el centro del poder ya no es Madrid sino Bruselas, y lo será mucho más cuando se constituya el ejército europeo de 2 millones de efectivos, quizá en 3 años. Tenemos que movernos en el ámbito europeo. Propongo como nombre para la estructura organizativa a crear Fraternidad Europea para la Transformación Integral. Tiene que tener, como es lógico, unos Estatutos.

El libro sobre el I Encuentro RI contiene textos bastante buenos. Hay que estudiarlos y escribir a sus autores para contar con ellos para el IV Encuentro. Lo mismo con el libro del II Encuentro. Conviene releerlos y estudiarlos.

Una cuestión que hay que debatir es por qué casi todo se detuvo tras el II Encuentro, o sea, qué pasó luego. En esto yo debo una explicación, y otras personas también.

Forma práctica de hacer el IV Encuentro, mi propuesta. Pensar un titulo para la convocatoria. Confeccionar un Reglamento. Pedir a los asistentes que digan si van a presentar algún comunicado, ponencia o manifiesto, lo que deberán de hacer al menos antes de los 15 días anteriores a la fecha del Encuentro, los cuales se editarían en la web de RI. Salvo excepciones, lo apropiado son Declaraciones de menos de 1.500 palabras que, una vez aprobadas en el IV Encuentro, serán publicadas. La brevedad es necesaria porque se adapta a los tiempos que correr y a la naturaleza práctica, combativa y transformadora del IV Encuentro, diferente del I, que se hizo en torno al vocablo “reflexión”. Yo quiero presentar el esquema de “Transformación Integral. Manifiesto”, pues en primera redacción no me será posible, hay poco tiempo para ello ya.

Relación completa de materiales escritos (o en videos) que hay que desarrollar en los próximos cinco años, por orden de urgencia. Habrá que decidir cuales se tratan en el IV Encuentro, y cómo, y cuáles se dejan para más adelante, y cuáles encuentran personas decididas a elaborarlos. Esta es mi propuesta, pueden hacerse más, es decir, aportarse otros puntos, como es natural.

  • Las veinte nocividades estructurales básicas del actual sistema (lo elaboraré yo en breve, pero el IV Encuentro puede hacerlo suyo, si lo desea)
  • Tratado Convivencial
  • Transformación Integral. Manifiesto (ya he hablado antes de él)
  • La Unión Europea y los pueblos de Europa
  • Estatutos de la Fraternidad Europea por la Transformación Integral
  • Declaración ética y axiológica.
  • Elogio del Combate (deseo hacerlo yo como texto personal, pero si alguien se ofrece…)
  • Manual de supervivencia individual y grupal
  • Programa económico de la Transformación integral
  • Notas sobre ciencia y tecnología
  • La libertad y las libertades
  • Las mujeres con la transformación integral
  • Apuntes sobre el individuo y su autoconstrucción
  • Manifiesto por la libertad amorosa, erótica y sexual
  • Declaración sobre la juventud
  • Sobre el sistema educativo en sus tres niveles
  • Manifiesta sobre la Sabiduría y la Cultura Popular
  • Declaración de Fundamentos y Principios.
  • Crisis Sanitarias y Medicina Popular
  • Manifiesto a favor de la Maternidad y de las Madres
  • Abandono de las ciudades y nueva ruralidad
  • Pobreza y bajos salarios

Habrá que hacer diversos Protocolos, o normas de actuación que muestren cómo conducirse en determinadas situaciones. Uno, importante, sobre la actividad de difusión de nuestras ideas e ideales en su expresión práctica.

Temas históricos y actuales singulares, escogidos por su utilidad para el presente y el futuro inmediato:

  • Revolución bagauda
  • Monacato (cenobitismo) cristiano
  • Comunal, sociedad comunal y personalidad comunal, Ayer, hoy y mañana.

Necesitamos un protocolo también para el conflicto/colaboración con otras corrientes y sistemas de ideas, estableciendo los diversos niveles: A) enemigos, B) distanciamiento grande, C) acuerdos y desacuerdos, D) afinidad.  La lucha de las ideas ha de ser intensa en el futuro inmediato.

Otro protocolo debe establecer los procedimientos para hacer frente a la represión, a agresiones, etc. El individuo medio hoy es tan timorato y pasivo también porque está sólo, porque se sabe desamparado ante el poder. Eso me lleva a proponer crear una estructura organizativa, que ha de proporcionar apoyo de todo tipo a las personas perseguidas. Cuando resocialicemos la sociedad, el individuo sabrá que va a ser apoyado, que no está sólo, que pase lo que pase contará con nuestras fraternidades, y eso le hará activo y audaz.

Más sobre la actividad de difundir ideas y captar o atraer personas.

Una vez que hemos tomado la decisión de no quedarnos en pequeño grupo crítico, que enreda por ahí sin hacer nada sustantivo, sino que buscamos influir decisivamente en la opinión pública y promover una transformación global en un momento muy crítico de la historia de la humanidad, tenemos que estudiar las vías para lograrlo. Lo que persuade a la persona es la realidad, los acontecimientos, pero al mismo tiempo éstos son insuficientes y necesita la aportación de juicios, análisis y argumentos[8]. La precondición para persuadir es, por tanto, que la realidad vaya validando las formulaciones y los programas transformadores. Luego y además, nuestra gente ha de tener un conocimiento profundo de nuestras ideas e ideales, de los remedios y las propuestas, del proyecto y el programa, de las respuestas a otorgar a quienes nos critican, todo lo cual sólo se logra por medio del estudio individual y de la preparación colectiva, en equipos de estudio, cursos y similares. Cada persona debe estar preparada intelectualmente para exponer en conversaciones privadas, en círculos de estudio, en encuentros de amigos, en tertulias, en charlas, en artículos y otros escritos, en videos, cada cual según sus disposiciones, capacidades y afinidades.

Es más, cada persona adherida al proyecto de transformación integral debe saber formar a otras personas, creando con ellas grupos de estudio y formación. Ahora, cuando los problemas son tan graves, formar individuos capaces es una tarea decisiva, una de las más importantes. Ella es la base de un extenso trabajo de atracción al sistema de fraternidades a constituir, que, en las presentes circunstancias puede alcanzar a incorporar a miles de personas. En el IV Encuentro debería debatirse este asunto. Hemos entrado en contacto con docenas de miles de personas en los años pasados, y ahora se dan condiciones para que al menos una parte se incorporen al compromiso activo y organizado.

Para las tareas de atracción, tener un texto sintético y conciso que lo explique todo lo más esencial, es decisivo. Por eso hay que trabajar en “Transformación Integral. Manifiesto”.

Pero no todo, ni mucho menos, es de naturaleza intelectual. En una sociedad que se desploma, y donde el individuo, ya hecho un sujeto solitario por las estructuras de poder, está ahora siendo abandonado por su “protector” de ayer mismo, el ente estatal, la formación de entes convivenciales es decisivo. En ellas la persona ha de encontrar acogida, afecto, solidaridad, calor, sentido de pertenencia, percepción de la propia valía y utilidad, etc. Reforzar nuestro proyecto convivencial, que es más emocional que intelectivo, tiene una importancia colosal. Y establecer las categorías axiológicas y morales con las que nos vamos a mover es complementario con ello y no menos necesario.

Conclusión. Durante años y años he tenido que oír el reproche del reformismo estatolátrico a mis ideas, “estamos a favor de la revolución igual que tu, pero ésta no es posible en las actuales sociedades ricas, estables e imbatibles, que nunca entrarán en crisis porque ya estás más allá de toda crisis grave por su potencia y robustez máximas. Así pues, hay que actuar inteligentemente y concentrarse en reformas y criticas reformadoras”. Y ahora resulta que un simple virus los trastoca todo de la noche a la mañana, saca al ejército a la calle, hunde la economía y ofrece un panorama lúgubre a sólo diez años vista. ¿Se harán revolucionarios quienes tanto me han criticado, ahora que la revolución comienza a ser algo al menos pensable?

Anexo 1. ¿Introducirá cambios sustantivos el poder constituido ante los muchos y graves problemas que se le vienen encima en los próximos diez años? Si, ya lo está haciendo. Desplomó la natalidad, en China con la política del hijo único y aquí con la “ideología de género”, creando una pirámide poblacional aberrante, y ahora está buscando normalizarla con el gerontocidio en curso. Pero éste le está ocasionando muchísimas dificultades, que irán a más en los meses próximos. Por ejemplo, el sabotaje en la producción crecerá espontáneamente al constatar los trabajadores que se está matando impunemente a los ancianos, y que lo mismo o peor harán con ellos a partir de edades cada vez más jóvenes, lo que será pésimo para una productividad del trabajo ya desplomada. Así le irá sucediendo en todos o en la mayor parte de los asuntos al poder. Los costes ocultos, daños colaterales y precio político de lo que vaya haciendo irá en aumento. Por eso lo primero que han hecho es dar un golpe de Estado “suave” so pretexto del coronavirus, porque sin más policía y más represión no tienen nada que hacer. No hay duda de que en los años venideros han de replantearse la mayoría de su línea de actuación. En particular, hacia 2025 las cosas estarán ya tan claras que tendrán que ir implementado cambios de importancia, en general pseudo-cambios. El lanzamiento del partido Vox anuncia eso. Pero lo que pueden hacer para alcanzar cambios reales que les favorezcan es muy poco, porque maximizar su poder lo consigue con su línea actual global de acción y ésta, al mismo tiempo, lo está destruyendo todo, en primer lugar al pueblo, a la clase trabajadora, a los asalariados y al individuo, de los cuales vive en Estado, entidad parasitaria al ciento por ciento. Eso indica que las elites mandantes están enredadas en una red de contradicciones irresolubles, que les están ahogando, al mismo tiempo que están aniquilando a la sociedad, a las gentes. Esa es la realidad última de nuestro tiempo: una espiral imparable de destrucción y autodestrucción a la que hay que contestar ya ahora con un proyecto y programa de reconstrucción y refundación. Así será, así es, la revolución en el siglo XXI.

Anexo 2. El libro de Carlos Taibo, “Colapso”, tiene de positivo que se ocupa del problema del desmoronamiento de las sociedades actuales. Pero como causa pone el acento en cosas, en bienes que según él van a faltar: petróleo, energía, agua, etc. o en nocividades ajenas y exteriores a la persona, el cambio climático, etc. Se ocupa muy escasamente del invierno demográfico (lo que incluso así tiene mucho mérito, en realidad), de la tecnología y poco más. No tiene en cuenta lo decisivo, la trituración del ser humano por falta de libertad, por desaparición de la vida convivencial, por ausencia de amor y erotismo, por enloquecimiento en la actividad laboral, por el sistema educativo que vuela el cerebro a niños y jóvenes, etc. En él cuentan las cosas, mientras que en mi interpretación el centro lo ocupan las personas y los sistemas sociales que moldean a las personas. La diferencia es notable.

 

[1] Observo que personas próximas no han leído mi libro “Erótica creadora de vida”. Sin no sólo leerlo sino estudiarlo no se puede participar creativamente en hacer y aplicar una estrategia apropiada. Lo mismo digo sobre “Sé el mejor médico de ti mismo”, editado en otro lugar una vez que Amazon lo censuró.

[2] Si alguien cree que estoy exagerando, o haciendo catastrofismo, que mire el libro “El planeta vacio”, cuyos autores son perfectamente institucionales y quieren quitarle hierro al asunto, donde al analizar el problema demográfico mundial, pg. 10, sostienen que “nunca había pasado nada igual”. Así es: nunca en la historia de la humanidad se ha conocido algo semejante. Que el INE (Instituto Nacional de Estadística) a día de hoy siga sin dar los datos del balance demográfico de todo 2019, cuando otros años lo hace en enero, dice cómo están las cosas de mal, tanto como para que el gobierno haya decidido ocultarlas. Ya todo es falsificar y tapar datos. Así pues, el fundamento de una estrategia inteligente hoy es partir de que vamos a enfrentarnos a situaciones jamás antes vivida por la especie humana… y no dentro de cien años sino dentro de diez.

[3] Los análisis prospectivos tiene el problema inherente de que se parte de que nada va a cambiar en el futuro respecto al presente, y sobre esa suposición se van estableciendo lo que más probablemente va a suceder en un lapso de tiempo. Pero como las instituciones van a actuar y los pueblos también van a actuar y algunos individuos también van a actuar la resultante final nunca puede ser prevista con un grado excesivo de exactitud. No obstante, para formular una estrategia hay que partir de lo que más seguramente debería suceder.

[4] Yo llevaba ya tiempo estudiando las disfuncionalidad básicas del sistema por estallido de sus contradicciones internas, como se observa en el video “Descomposición, transformación, revolución”, de 4-2-2002. Mi conclusión es la única posible: si el sistema actual está muy enfermo pero con todo sigue siendo fuerte y no puede ser cambiado por reformas ni derrocado por una revolución, entonces vamos a un periodo de descomposición y pudrimiento de larga duración. Y es en ese proceso, al final de él, cuando podrá hacerse una revolución que equivalga a la refundación de la vida en sociedad, lo que quizá efectúe la gente que sobreviva a la catástrofe en curso. Cuando llegó lo del coronavirus lo consideré como una alarma médica más, aunque espectacularizada por el poder, no de las peores (para mí, la peor es la intoxicación de las mujeres con psicofármacos), teniendo en cuenta además que las nocividades médicas son un paquete de disfunciones entre otras. Hay muchas más, que no son medicas, el trabajo, la cuestión de la libertad, la agricultura, el régimen educativo, etc., etc.

[5] Al enfrentarse a formaciones estatales potentes hay que tener en cuenta que son invencibles en un choque frontal, y que únicamente pueden ser derrotadas, eliminadas y sustituidas cuando aquéllas se autodestruyen (no del todo pero si decisivamente) por el estallido de sus contradicciones internas. Los bagaudas del siglo V lo hicieron muy bien, cuando se insurreccionan en el año 443, el Estado romano estaba en descomposición, incuso había desaparecido de muchas zonas (las guarniciones no recibían la paga por lo que se disolvían; las ciudades estaban siendo abandonadas; en los campos había muy poca mano de obra; las calzadas no se reparaban con lo que la comunicación con Roma se iba perdiendo y no llegaban las órdenes;  etc.), se había autodisuelto por mera senilidad. Además, eligieron el momento en que los hunos atacaban al imperio por el este, de manera que las pocas fuerzas de que disponía Roma estaban a miles de quilómetros. En Rusia en 1917 sucedió lo mismo, el Estado zarista se había casi destruido en la I guerra mundial, y el poder real era muy débil, de manera que se fueron creando muchas instituciones positivas de sustitución, los soviets primeros entre otras. Sucedió un hecho desgraciado, que en esa situación de cuasi-no-poder un partido, el bolchevique, logró imponerse, pero el hecho previo, la autodestrucción del ente estatal, es lo que cuenta. Con todo, nuestra situación se asemeja mucho más a la de los bagaudas que a cualquier otra.

[6] El Estado nace hace cuatro milenios en Mesopotamia, y se instaura en el suroeste de la península Ibérica por Tartessos, hacia el año 1.200 antes de nuestra era (aunque desde varios siglos antes se dieron por allí formas pre-estatales en desarrollo), llegando al centro y al norte peninsular en fechas mucho más próxima, con Roma, siglos II-I antes de nuestra era. Luego desaparece con la revolución bagauda, cuyos efectos persisten en el periodo altomedieval y medieval central (aunque se debe admitir la existencia de formas proto-estatales mínimas a partir del siglo X-XI), retornando en los siglos XIV y XV. Hay razones para pensar que su ciclo histórico está acabando. La principal es que el Estado actual es tan colosalmente poderoso que es capaz de sobre-dominar a la gente común hasta aplastarla y hacerla papilla, de un modo que otros tipos de Estados no podían porque eran más débiles. Al sobre-dominar se afirma y al mismo tiempo se niega, se destruye a sí mismo. Es como si un parásito, una tenia por ejemplo, fuera tan potente que agotase a su huésped y lo terminase matando. Al envilecer de un modo asombrosamente fuerte al pueblo y al individuo que domina, el Estado actual se está suicidando, aunque la clave reside en que el pueblo sobreviva a dicho suicidio. En eso reside el todo de nuestra estrategia.

[7] Con 27 libros, unas 350 charlas, 400 artículos, 200 vídeos y 150 audios (más unos 6.000 individuos tratados de manera personal), mis ideas están dispersas, y conocerlas (por no decir entenderlas) requiere un esfuerzo ímprobo y mucho tiempo, que la gente no tiene. Hay que ofrecer una síntesis en la forma de un libro-folleto, que sea la base para la adhesión a la organización por crear y el fundamento de la formación personal. Un Manifiesto para estudiar y no sólo para leer, para estudiar de manera individual y grupal.

[8] El proceso de persuasión es complejo. En primer lugar hay que tener en cuenta que es eso, un proceso, algo que sucede en el tiempo, no un acontecimiento instantáneo. El cambio de ideas, o la percepción más apropiada de la realidad, en un individuo lleva su tiempo. Lo más inteligente es proporcionar datos y análisis sin afán de persuadir ya, en el momento, para que vayan madurando en la mente. Si hay desacuerdos no conviene disputar, en particular, es muy inapropiado los debates agrios, pues eso levanta barreras emocionales. En cada caso concreto, una vez expuesto nuestro ideario, si hay oposición, lo mejor es callarse y dejar que el tiempo haga fermentar en la mente de quien nos ha escuchado las ideas recibidas, lo que sucederá antes y más intensamente cuando más fuerte sea el vínculo emocional de simpatía. Ahora se trata de hacer conocer nuestras ideas a decenas de miles para que miles se comprometan con nosotros. Y así sucesivamente.

Visto 558 veces Modificado por última vez en Jueves, 21 May 2020 11:36
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